BAJO DESEO SEXUAL, INAPETENCIA SEXUAL O DESEO SEXUAL HIPOACTIVO

bajo deseo sexual
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Se puede decir de muchas maneras y llegar al mismo lugar a la típica frase de “No tengo ganas, no me apetece”. LLegas a un punto que empiezas a darte cuenta de… “Uff es que me da pereza”, te dices “Prefiero descansar” y pasado un tiempo puede llegar la preocupación y empiezas a hacer cuenta atrás preguntándote “¿Hace cuánto no lo hacemos?”, a veces hasta se convierte en un tema de conversación en pareja casi burlesco “Madre mía me van a salir telarañas”, “Cari, ¿cuándo fue la última vez que…?” ¿TE SUENA?

Cuando hablamos de este problema, y no me gusta llamarlo disfunción sexual, tenemos que saber identificar si lo que le ocurre a la persona es que no tiene interés o que no llega a excitarse.

Deseo sexual VS. Excitación

Entonces vayamos por partes, una cosa es el deseo que podemos decir que es el activador para hacer cosas placenteras, no sólo en el sexo también en la vida. Luego tenemos la excitación, que son los cambios físicos que sufre nuestro cuerpo ante una estimulación sexual externa o interna (fantasías sexuales), dicho de forma más observable erección y lubricación. Si combinamos ambos conceptos damos lugar al deseo sexual que es el activador de la necesidad que da lugar al juego sexual o a la búsqueda de acercamiento afectivo.

¿Qué es el bajo deseo sexual?

Basándonos en estas aclaraciones, y centrándonos en el tema que hoy nos trae aquí, el bajo deseo sexual es la ausencia de tener fantasías, pensamientos sexuales y ganas empezar una actividad sexual.

¿Qué puede provocar el bajo deseo sexual?

Lo que lleva a desarrollar este problema puede ser:

  • Causas medicas: algún tipo de enfermedad, edad avanzada, desajuste hormonal, efectos secundarios de fármacos…
  • Causas emocionales: depresión, ansiedad, estrés, problemas en la relación de pareja, cambios de tipo de deseo (esto da para un espacio aparte).
  • Causas de aprendizaje: baja educación sexual, déficit en la comunicación e interés en explorar nuevas experiencias, inhibición sexual…

Esto puede crear una alta preocupación en la persona que lo padece, aunque más veces de las que me gustaría he encontrado poco interés en querer tratarlo por no considerarlo importante, sobre todo en personas que no tienes relaciones de pareja (Aclaración en este momento que estoy escribiendo esto, me echo las manos en la cabeza).

Sin embargo, cuando estamos en una relación de pareja esto sí que provoca un motivo de discusión y distanciamiento. Las cargas familiares, el estrés laboral o las causas médicas cuando afectan a las relaciones íntimas supone un motivo de consulta muy frecuente en terapia de pareja.

¿Qué puedo hacer si tengo inapetencia sexual?

Dejarlo pasar, y ya si eso cuando este de vacaciones me encontraré mejor NO ES UNA OPCIÓN. Si atendemos bien a las causas emocionales y la definición de la inapetencia sexual, lo primero que debemos descartar es que haya un problema médico de base. Lo siguiente que debemos hacer es trabajar sobre lo que está provocando ese desajuste emocional y educacional. Para atacar el castillo primero debo derribar la muralla.

Mejora el deseo sexual

La clave de mejorar el deseo sexual es el autocuidado, necesitamos por una parte descansar bien y dormir las horas suficientes, dedicarle tiempo a las cosas que nos resultan placenteras no sólo en lo sexual; sino en la vida cotidiana (un paseo, una larga ducha, leer un buen libro o ver una buena serie, darte algún capricho…), haz ejercicio físico esto permite liberar serotonina (importante en el procesamiento emocional), dopamina(importante en la memoria de trabajo, flexibilidad y control motor) endorfinas (regula en bienestar) y anandamina (actúa sobre la regulación emocional).

Dedica tiempo a tu pareja

Dedica tiempo a reconectar con pareja, si la tienes, y si no trabaja sobre tu estrés y tus preocupaciones, cuando tienes mil cosas en la cabeza es difícil centrarte en una en concreto, los momentos de juego sexual no es tiempo para hacer la lista de la compra o de planear el finde semana. Observa la educación sexual que has recibido y plantéate si hay cambiar algo, como buscar nuevos intereses o romper la barrera de la comunicación sexual.

Explora tu cuerpo

Explora tu cuerpo, si no conoces qué es lo que te gusta y cómo entonces dedícate tiempo a conocerte un poco más, cuáles son tus fantasías, qué hace que se despierte tu deseo, de qué tienes curiosidad y combate tu vergüenza porque estas en tu intimidad. Ampliando tu comunicación y explorando tu cuerpo esto te llevará a salir de la monotonía individual y en pareja.

Si estas en esta situación o te has sentido identificado acude a un profesional. En policlínica Omega podemos atenderte de manera presencial y online.

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