Epicondilitis: Causas, síntomas y tratamiento

epicondilitis o codo de tenista
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¿Qué es la epicondilitis?

La epicondilitis o el codo de tenista es una patología inflamatoria de los tendones del antebrazo que se insertan en el epicóndilo humeral.

Síntomas

Su sintomatología principal son el dolor a la altura de la cara externa del codo, sobre todo a la hora de agarrar objetos.

¿Cuáles son las causas de la epicondilitis?

La causa principal es el uso excesivo de esta musculatura a través de movimientos cortos y repetitivos como cortar el pelo, usar demasiado un teclado, juegos y deportes que impliquen un agarre constante, etc.

Cómo prevenir la epicondilitis

La prevención de este tipo de patologías se basa en el descanso de ciertas actividades, el estiramiento después de las mismas o la relajación posterior al esfuerzo con masajes sobre la musculatura implicada.

Tratamiento

El tratamiento fisioterapéutico consiste en restarle tensión a la musculatura propietaria de los tendones inflamados. Esto se realiza a través de estiramientos miofasciales, masoterapia en los diferentes planos musculares y/o corrección de bloqueos estructurales como el de la cabeza del radio.

También es importante examinar las estructuras adyacentes y más distantes del foco de lesión, como por ejemplo huesos de la muñeca (ya que ahí se insertan algunos de estos tendones). Es necesario revisar que la inervación y la vascularización de ese tendón es la óptima para su regeneración y nutrición, por tanto, deberemos observar la movilidad de la región cervical para normalizar la actividad nerviosa, así como los desfiladeros que ocurren entre cuello y codo para evitar compresiones que dificulten la llegada de sangre a los tejidos.

Ejercicios de estiramiento

Principalmente, estos ejercicios deberán estar pautados y explicados por un fisioterapeuta para su correcta ejecución, así como el tiempo y cadencia de estiramiento diario.

Brazo afectado: codo estirado con palma de la mano hacia abajo.

Ejecución: con la mano libre apoyada sobre el dorso de la afectada, realizamos un empuje suave hacia nosotros hasta que percibamos una sensación de estiramiento en la zona de la musculatura y tendón afectados. Mantenemos esta posición un mínimo de 20-30 segundos.

Ejercicio de fortalecimiento

Los ejercicios de fortalecimiento y tonificación se deberán realizar como prevención o al final del tratamiento, cuando la movilidad y el dolor permitan.

Brazo afectado: antebrazo apoyado sobre el filo de una mesa con la mano libre (la mano tiene que poder moverse sin impactar con la mesa). Palma de la mano mirando al suelo.

Ejecución: cogiendo la pesa o la goma, realizamos movimientos de extensión de muñeca (mano hacia el techo) controlando el movimiento y volviendo sin dejar caer la mano.

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