Principales disfunciones sexuales: Síntomas y cómo tratarlas

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La salud y la educación sexual son pilares fundamentales en el desarrollo de nuestro bienestar, autocuidado y autoestima. Tener un espacio para trabajar nuestra sexualidad nos ayuda a reforzar la forma en la que nos valoramos y nos sentimos con notros mismos. La sexualidad influye en nuestros pensamiento, sentimientos, acciones e interacciones y el cuidado de las mismo, permitiéndonos tener una salud afectivo-sexual gratificante y plena.

¿Por qué es importante una buena educación sexual?

De la misma forma, una adecuada educación sexual y saber cómo transmitir ese mensaje y vivir nuestra sexualidad a lo largo de los ciclos de vida, que nos ayuda a hacernos responsables de forma adecuada.

¿Por qué es importante cuidar de la salud sexual?

Cuidar de la salud sexual nos ayuda a prevenir numerosas enfermedades, mejorar nuestra fertilidad, disfrutar de experiencias más placenteras, conectar con nuestra pareja, previene el estrés y otras alteraciones del estado de ánimo.

Disfunciones sexuales ocasionadas por una mala salud sexual

Las disfunciones sexuales aparecen cuando la conducta sexual de un individuo se deteriora significativamente afectando a la autoestima y a la relación de pareja. Pueden ser problemas ocasionales, frecuentes o permanentes que afectan a la satisfacción y actividad sexual del individuo.

Estos problemas pueden afectar tanto al hombre como a la mujer y se clasificación según afecten a la fase de la respuesta sexual humana:

Inapetencia o deseo sexual

Es la evaluación o valoración que la persona hace de su propia satisfacción o insatisfacción respecto al nivel de apetencia sexual. La persona no se siente motivada o receptiva para mantener relaciones sexuales ya sea en pareja o consigo mismo. Con el tiempo la persona se siente culpable y aumenta la tensión en momentos de estimulación sexual externa, aunque sea mínima.

Inhibición de la excitación (Mujeres)

Es la ausencia de una respuesta excitatoria a pesar de que haya una estimulación sexual sea adecuada, es decir, en mujeres se observa una falta de lubricación o de expansión vaginal. Esto hace que las relaciones sexuales no sean placenteras, ya que no llegan a alcanzar tampoco la fase del orgasmo y como consecuencia pueden abandonar los encuentros sexuales con la pareja o consigo misma.

Disfunción eréctil (Hombres)

También conocida como impotencia. Esta disfunción es la paralela a la inhibición de excitación femenina, pero en este caso en el hombre es más observable ya que no se produce o se mantiene la erección, aunque la estimulación sexual sea adecuada. Los hombres que sufren esta disfunción ven muy afectada su autoestima, sentimientos de frustración, ansiedad y en ocasiones rechazo hacia su pareja o evitación de encuentros.

Anorgasmia (Mujeres)

Es la dificultad de alcanzar o sentir un orgasmo a pesar de sentir la suficiente excitación y la respuesta sexual adecuada, lo que las lleva a fingir el orgasmo, A la larga esto produce gran frustración en la persona que lo padece y en la pareja sentimientos de culpa por sentir que no puede satisfacer a su pareja.

Eyaculación precoz (Hombres)

Es la percepción de falta de control eyaculatorio voluntaria ante una estimulación sexual mínima, ya sea antes o durante la penetración. Esta disfunción provoca en el hombre un gran sentimiento de frustración, vergüenza y ansiedad llevándole a evitar tener relaciones sexuales.

Eyaculación retardada (hombres)

Esta disfunción es paralela a la anorgasmia femenina, pues se conoce como la dificultad para llegar al orgasmo a pesar de sentir una estimulación sexual adecuada, haciendo que el hombre sienta una gran frustración y en su pareja un sentimiento de culpa e impotencia. No debemos confundir con una eyaculación retrógrada (dificultad para expulsar el líquido seminal después de haber sentido el orgasmo) ni con la eyaculación deferida o anterógrada (que no es una disfunción, sino que disminuye la necesidad de eyacular debido a la avanzada edad del hombre).

Dispareunia

Es la experimentación de cualquier dolor, quemazón, picor en las relaciones sexuales ya sea en la excitación el orgasmo o en la resolución. Este dolor hace que las experiencias sean poco gratificantes haciendo que pierdan el interés o a evitar los encuentros sexuales.

Vaginismo

Es la dificultad de poder relajar la apertura de la vagina por contracciones involuntarias, impidiendo las relaciones sexuales con penetración la masturbación Manuel o con juguetes eróticos, a pesar de que la lubricación puede ser adecuada.

Aversión al sexo

Es la evitación de cualquier contacto que implique estimulación afectivo-sexual, debido al desarrollo de una fobia, asco o miedo hacia las relaciones sexuales o algo relacionado. La persona vive en un continuo estado de alerta con una sensación de peligro. Es muy común en persona que han sufrido experiencias negativas relacionadas con la sexualidad como sucesos de abusos o violencia sexual

¿Cómo tratar una disfunción sexual?

En Policlínica Omega queremos darle el espacio que se merece en Campello creando la Unidad de Sexología, Educación y Salud Sexual, formada por un equipo multidisciplinar de profesionales de la salud sexual.

Proceso de intervención

  • Valoración multidiscipliar.
  • Intervención y tratamiento multidisciplinar personalizado.
  • Seguimiento.

Terapia sexual en pareja

Las relaciones en pareja es un periodo largo y que implica un gran trabajo en equipo cuidándola, mimándola y descubriendo cosas nuevas cada día. Durante este periodo se viven momentos muy gratificantes y momentos de crisis, que siendo bien manejados refuerzan en vínculo. La sexualidad, la satisfacción y la expresión afectivo-sexual es una de los pilares que componen las cuatro patas de la relación amoroso al igual que la comunicación, la reciprocidad y la afinidad.

Terapia sexual para la tercera edad

El periodo de tercera edad se marca por el momento de nuestra vida en que dejamos de trabajar y entramos en la jubilación. No es un periodo donde la sexualidad debe dejarse a apartada por la edad, debe incluirse en el autocuidado. La actividad sexual en esta edad es muy variable pues debemos tener en cuenta las características físicas, psicológicas y biográficas de la persona, con las que debemos trabajar para darle un espacio a nuestra salud sexual.

Charlas de educación y salud sexual

Ofrecemos charlas dirigidas a la prevención, comunicación y cuidado de la sexualidad.

Si necesitas asesoramiento sobre este tipo de disfunciones, o ayuda para afrontarlas, puedes contactar con nosotros para que te ayudemos en todo lo necesario.

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